Si te tengo, desapareces.
Precioso, preciado, pretendido, predilecto.
No te entiendo, te siento.
La jaula se desvaneció. Quiero oírte silbando, verte volando, acompañarte cantando.
¡Qué maravilla coexistir contigo! Mudo placer de omnipotencia me da no intentar retener tu mirada. La excitación viene de desearte tuyo y no mío.
Cabeza fantasiosa, qué más quiero que dejarte soñar.
Toma de mi aire cuanto quieras, porque ambos somos parte de la misma arena. Y nos respiramos. Respira de mis latidos la alegría de percibirte.
Hay mil maneras de tocarte, y siempre elijo las más sutiles. ¿Es que a caso me hace falta más que respirar el mismo aire? Parte de la misma lluvia, parte de la misma duna, de la misma duda.
Siempre estaremos juntos, más nunca nos tendremos. Hasta vos hay solamente un paso, el silencio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario